Archivos Mensuales: agosto 2011

Y por fin, triunfó el del pacto

Me hace mucha gracia la que se ha montado sobre la segunda reforma de la Constitución Española (CE), y en tiempos de crisis. Me hace gracia porque para lograrse era obligatorio un pacto. Me hace gracia porque es de gran calado, la CE no se ha cambiado nunca, salvo en 1992 en el tratado de Maastricht. Me hace gracia porque se hace sin concesiones, sin pedir nada a cambio, en el último minuto del partido y aparentemente el chupinazo no tiene fuelle ni para tronar. Me hace gracia porque la ha propuesto el Sr. Pacto que se ha pasado los años de legislatura haciendo lo que le salía del bolo, sin escuchar y sin pactar con nadie, y que ahora, en el minuto final del partido, lo propone para meter un gol y van y le dejan la portería libre.

¡Inaudito!, si me lo cuentan diría que es mentira y que estoy soñando

Es curioso cómo se han desarrollado las cosas. Hagamos moviola, pero antes debemos recalcar el objetivo de este cambio que afecta ni más ni menos que a nuestra Carta Magna.

El objetivo es imponer un techo, un límite al endeudamiento del Estado, que repercutirá directamente en el gasto público, y ya no en sólo en tiempos de crisis, sino en cualquier contexto. Esto obligará a actuar a los gobiernos siguiendo los principios de eficiencia y economía en materia de gasto público que ya vienen especificados en la propia constitución (art. 31 Título I. Derechos y Deberes). Quien no entendió estos principios, tan lógicos que cualquier familia aplica ya en su economía doméstica, se ha atrevido a solicitar la inclusión de una cláusula específica que mencione que hay que gastar con sensatez, sin endeudarse hasta “la ceja” y menos aún cuando los ingresos no van a poder soportar dicho endeudamiento. Vamos, que en caso de enajenación mental por parte de nuestros gobernantes habrá una forma constitucional de “pararles los pies”

Lo cierto es que últimamente la Constitución se ha convertido en el libro de hojas amarilleadas por falta de uso, en una referencia que se evita según los criterios de “competencia” ó de adecuación ó de conveniencia que tanto se han aplicado últimamente sobre todo en materia de Partidos Políticos y lo descrito en el art. 22.

Es una medida, ésta de la inclusión de la cláusula, sobre la que se me ocurre, podría tener varias lecturas, a tenor de a quiénes favorece:

  1. Es una señal que se da a los mercados del sometimiento del gobierno español a las directrices europeas, sobre todo en lo que se refiere a materia económica. La constitución alemana tiene dicha cláusula. Estos alemanes ya en el año 1949 incluyeron la cláusula del límite de endeudamiento en su artículo 111, con un tope numérico del 25% del Presupuesto del año anterior. Pues bien, nuestra deuda ya en el 2007 era del 36,2% del PIB y ha ido aumentándose de forma escandalosa hasta alcanzar la actual cifra del 74,3 % del PIB para el 2012. Quizás los alemanes conocen bien hasta qué punto puede llegar la naturaleza humana
  2. Es una última medalla como colofón a un gobierno de directrices económicas disparatas. Un último gesto de nuestro presidente que difícilmente podría salvarle del título de “peor presidente de la democracia española”, es, se me antoja, un salvavidas para que los paisanos leoneses, con los que se codeará en su retiro, puedan volver a dirigirle la palabra sin apartar la mirada
  3. Es un arma en la que el gobierno psocialista ha conseguido pactar  y doblegar al partido contrario, sin que éste haya torcido siquiera el gesto, con una sumisión y rendición totales e insólitas, que, en aguas revueltas, y tratándose de temas políticos, donde hay que ir con el machete en la boca, es una concesión cuando menos un tanto inverosímil e imprudente, al menos, desde mi punto de vista

Estando en las barbas de Rajoy, yo le habría pedido, al Señor Zapatero, al menos que me invitara a un café, de esos de 0,6€. Hay quien se vende barato, vaya. O quizás y siendo un poco más inteligente y pensando en el bien de España, habría pedido las elecciones anticipadas para pasado mañana, en una dimisión express y fulminante. Si tenía prisa para modificar algo que no se ha tocado en décadas, figúrense la prisa y la necesidad que tiene España de un cambio en las estrategias económicas, porque hay quien no tiene ni para poner un plato de comida en la mesa

No obstante, sea bienvenido el cambio. Nunca se sabe en manos de quién estaremos gobernados, y si, como dicen, el poder corrompe incluso al más bendito, pues eso, que medidas como estas no falten, pero, eso sí, que se incluyan también mecanismos de control de su cumplimiento, de esos que sean independientes y autónomos pero de los de verdad…

No te frustres…

En aquellos meses me tocó realizar la gestión de un foro internacional para la Fundación OPTI. La verdad es que nunca había aceptado un reto como aquél. Siendo consultora de profesión e ingeniera de formación, mis retos habían sido, hasta aquél momento mucho más técnicos y “serios”, más enlazados a problemas y a la búsqueda de soluciones que a una labor creativa y humanista

Ni la temática, ni los ponentes, ni la logística estaban decididos. Sólo se tenía una vaga idea de que el Foro Internacional debía congregar a una serie de ponentes de talla y prestigio internacional y que los oyentes iban a ser empresarios y primeros espadas españoles. La temática, cómo no: sobre el futuro. Gran tema el futuro. Difuso, incierto, impredecible, que diría un experto en PNL. Sin embargo, en aspectos técnicos, sociales y económicos, el futuro es relativamente “predecible”… para eso está el análisis de tendencias

Pues bien, se decidió que fuese un foro multidisciplinar. En una de esas disciplinas, la que entraba en materia de sociedad, individuo y ciudadano, habíamos previsto que, entre otros, D. Jaime Lerner, eminente arquitecto de la ciudad de Curitiba (Brasil), fuese el encargado de presentarnos su visión de las ciudades del futuro. A medida que pasaban los meses, las inscripciones iban creciendo, y muchas de ellas se realizaban gracias a la presencia de nuestro ilustre ponente

A una semana del congreso, la mujer del Sr. Lerner falleció, de forma inesperada, tras una larga enfermedad. Y el Sr. Lerner, que era de religión judía, con todo el dolor de su corazón nos informó que en el periodo de luto no le estaba permitido viajar, pues así lo estipulaba su religión y su fe y que tenía que cancelar su intervención en el Congreso. Su voz sonaba apesadumbrada al otro lado del teléfono. Era una ocasión que él había estado esperando durante mucho tiempo. Era también un honor para él el acudir a un foro internacional y en el último minuto debía renunciar a su sueño. Para mí fue como un mazazo inesperado

Toda la organización, la programación, la agenda se acababa de ir al traste en cuestión de segundos

Ya nos dábamos por vencidos, debíamos de informar, a los que ya se habían inscrito, debíamos avisar del cambio en la programación, pero yo no quería. No quería porque suponía decepcionar a quien ya se había generado una expectativa, no quería porque era el trabajo de meses, no quería, al menos no sin quemar hasta el último cartucho, hasta agotar todas las posibilidades, hasta conseguir arreglar aquello de alguna forma

La verdad es que hasta aquél momento habíamos resuelto muchas contingencias, se habían solventado los cambios de ponentes con suficiente tiempo de respuesta, se habían dispuesto todos los detalles, se había planificado hasta el más mínimo nivel, pero quién podía contar con esto?

El periodo de luto finalizaba justamente el día anterior al inicio del congreso y esto nos puso en marcha para iniciar la búsqueda de algún vuelo, alguna combinación de transportes que le hiciera salir después de transcurrido el plazo y que lo hiciera llegar a tiempo. Se estuvo buscando durante todo un día y al fin nos dimos por vencidos. No había forma de que llegara a tiempo, ni aún desafiando las teorías de la relatividad del genio de Einstein

A última hora de ese día, cuando ya todo lo dábamos por perdido se me ocurrió. Si el Sr. Lerner no podía venir a la conferencia, la conferencia iría donde estaba el Sr. Lerner… y le propusimos una video conferencia desde Brasil: un rayito de esperanza había nacido de nuevo a ambos lados del teléfono

El día anterior al congreso se hicieron las pruebas de conexión: Madrid-Sao Paolo. Todo, sonido e imagen, estaba perfectamente sincronizado y en condiciones para retransmitir en directo la conferencia del maestro

Al día siguiente, tan sólo media hora antes del inicio de la videoconferencia, y en un descanso entre ponencias, hicimos las últimas pruebas de conexión. Nos quedamos perplejos al ver un nuevo escenario en el lado de Brasil, aquella no era la sala de Sao Paolo de las pruebas del día anterior. Comprendimos, sobre la marcha, que algo había cambiado y era que la conferencia se iba a realizar con conexión entre Curitiba-Madrid, vía Sao Paolo. Esto era nuevo para nosotros, nadie nos había informado de esta doble conexión que no había sido probada con anterioridad, y nos produjo una dosis extrema de incertidumbre. Aunque, si bien técnicamente era una cuestión que debían resolver sólo entre brasileños, en la práctica, toda la responsabilidad recaía sobre mí

En el último minuto, con la audiencia sentada, no se oía nada… y fue cuando nos echamos a temblar. Pero pronto, al fin, escuchamos los últimos ajustes entre Sao Paolo y Curitiba. Cuando apareció el Sr. Lerner fue una bocanada de aire fresco. Su voz sonaba clara y nítida. La video conferencia coordinaba a un tiempo la imagen del maestro y la magnífica presentación que habían preparado, las secuencias se sucedían, a veces imagen completa, de la persona, otras de la presentación, otras la imagen era compartida. La realización fue perfecta, el contenido ya no sólo en cuanto a información sino en cuanto a mensaje llegó y caló en el público. Al final de su ponencia, D. Jaime Lerner quiso finalizar con estas palabras, que me llegaron directamente al corazón:

Cuando no consigues realizar un sueño, no te frustres, si te dedicas a fondo a trabajar por tu sueño, estate seguro de que ese sueño va a venir a buscarte, te va a tocar por la espalda y te dirá: estoy aquí, soy tu sueño, estás pegado a mí, esta es tu segunda oportunidad, no la pierdas

Y así, la video conferencia se dio por concluida. La ponencia había sido todo un éxito

A %d blogueros les gusta esto: