La desenfrenada aventura de Pepe Bombín

Aquella mañana Pepe Bombín caminaba feliz de la vida por uno de los rincones del barrio húmedo. Era una mañana fría de Enero y se dirigía a su habitual encuentro con los compañeros de fatigas, de alegrías y de esperas del partido.

Mientras caminaba pensaba en la belleza de un mundo sin guerras, donde no existiera ningún ser humano que pasara hambre. Había visto muchos impactantes documentales de negritos del África, y tenía grabada en la memoria varios fragmentos que había visto en youtube de líderes pacifistas, Mahatma Gandhi, Malcom X, Luther King, que habían luchado por los derechos de los más necesitados, por los discriminados, por aquellos que eran pobres, por los derechos de SU gente

Había buscado esos libros en internet y San Google y su impresora habían hecho el resto. Ahora los llevaba cálidamente debajo del brazo, en aquella mañana fría del país

Admiraba profundamente a esos hombres, tanto como para querer “hacer algo”, algo que trascendiera su aburrida vida de hombre de provincias de tercera

Por un momento pensó, “no puede haber desigualdades en el mundo” “yo quiero que el mundo sea igual para todos” “hay que cambiar el mundo, yo quiero cambiar el mundo!”

Estando pensando en esto, se encontró con un charco y helado como estaba, empezó a patinar sobre él… el barrio húmedo es lo que tiene… Patinó, primero con el pie derecho y luego con el izquierdo, los libros que llevaba debajo del brazo salieron disparados hacia el cielo, movía los brazos como un autómata, pero todo esfuerzo era inútil ya que aceleraba con cada curva que cogía. Pronto le cogió el tranquillo y sus pies se acomodaron a la suave y deslizante plataforma y empezó a pensar que ésa era una buena forma de transporte. Empezó a patinar con soltura, y desenfreno, incluso disfrutaba porque tenía una gran sonrisa en la cara en el mismo momento en que ocurrió. Y ocurrió que se encontró con una pequeña chinita en el zapato, y que como le picaba el pie fue a rascárselo, y al agacharse le entró la risa porque veía todo al revés y estando en esa postura fue tal el costalazo que se dio que quedó tendido panza arriba viendo las nubes pasar

Estando en ese estado de semi-inconsciencia, y con la sonrisa boba en la boca, sentía que podía flotar, es más, que estaba ya en el aire, y que se veía como Coco en Barrio Sésamo. Pero como su personaje preferido era el reportero Gustavo, esa rana verde de la que estaba enamoradísima Peggy, pensó, que más que un monstruo peludo había decidido ser el que dirigiera el cotarro en el Barrio, y como le pareció poco, decidió que sería el jefe del municipio, y como aún le pareció escaso, lo sería de la provincia, y como por pensar no se pierde nada, y menos aún cuando se está en pleno vuelo, pensó que lo que quería era ser el jefe de la comunidad, y como tenía cierta ambición, que no consciencia, se dijo a sí mismo “¿por qué no?, ¡¡¡voy a ser el dirigente de la nación!!!!!

Y como seguía viajando por el espacio de las nubes se tropezó con una avutarda, y ésta le dijo, adivinando sus intenciones, y viendo peligrar su descendencia  “para hacer cambios hay que romper huevos” y él le respondió, “de eso no te preocupes, paloma, si es preciso, yo mismo partiré las pelotas a todos los españoles habidos y por haber

Y de hecho, así lo hizo, pero esa es ya otra larga historia

Anuncios

Acerca de marisoltabuyo

Ingeniera, Consultora, Profesora, estoy a mitad de camino de convertirme en Psicóloga. Soy una auténtica generadora de ideas, resolutiva, proactiva y me gusta escribir (yo me digo, pseudoescritora)

Publicado el diciembre 3, 2011 en Disparates, Economía, Humor, Política-Economía, Sociedad y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Es una historia curiosa y en cierto modo, graciosa. Un buen final, para mí, hubiera sido que yendo nuestro amigo, enfrascado en sus ensoñaciones de ser presidente, hubiera resbalado y caído en el hielo. Dicha caída le habría ayudado a ver que por muy grande y encumbrada que sea una persona, siempre puede encontrar un terreno resbaladizo que lo haga caer… Entonces el hombre descubrió que mejor que postularse a sí mismo para ser presidente, era más útil ayudar a todas las personas que conocía a caminar con paso firme y así, quizá una buena parte de estas no resbalasen y cayesen en el futuro.

    • Tienes razón, pero es que la inconsciencia provoca muchos estragos… si el asunto era evitar el terreno resbaladizo, igual nuestro personaje habría de inventar las botas antideslizantes! se habría hecho de oro, habría comprado Bonos del Tesoro y ahora sería nuestro amo y señor… bueno, igual hasta se llamaba Botín y las botas son créditos a un bonito interés… es una locura cómo la realidad supera a la ficción

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: