Hacia el cambio social desde el individuo

McClelland

“Actualmente, ni reyes ni gobernantes pueden convertirse en ejemplo de comportamiento de sus súbditos y conciudadanos”

Los pilares de comportamiento de las personas los forjamos con el aprendizaje, aunque “de base” tengamos todos algo en común: una subconsciencia a la que ninguno de los grandes padres de la psicología pudieron/quisieron renunciar. Así, ni Wundt, ni Freud ni James se sumaron a las corrientes “reduccionistas” que consideraban que la conducta provocada por la mente humana era únicamente un conjunto de consecuencias de causas fisiológicas. De esta manera dejan abierto el estudio del controvertido tema del subconsciente humano, consiguiendo no desvincular la psicología (estudio del “alma”) de la filosofía, evitando convertirla en una mera ciencia de los procesos mentales elementales

Lo que no han podido aún determinar es el proceso en el que tu propia alma se corrompe porque es un proceso que es específico e inherente a cada ser humano. En la mayoría de los casos bastará con una suma suficiente de dinero y de riquezas. Ambos facilitan la vida y son poderosas armas para transformar el alma inocente e innata de una persona porque atacan a la línea de mayor vulnerabilidad del ser humano: su “tendencia hacia un comportamiento codicioso”

Somos seres que nos movemos por motivaciones, en una de las últimas teorías propuestas sobre la motivación de la conducta humana, Mc Clelland, a mediados del siglo XX, establecía tres tipos de necesidades: logro, poder y afiliación. Pues bien, nuestro cerebro funciona, según él, para satisfacer esta terna de necesidades de una manera ponderada y sesgada y la combinación es individual de cada ser humano

En la mayoría de las personas existe la predominancia de la motivación de poder. Lo que conlleva una necesidad de influencia y de búsqueda de estatus social, que muchas veces, son conseguidos a través de un alto nivel adquisitivo. Es más fácil y rápido conseguir esta influencia a base de “comprar” títulos

La motivación de afiliación tiene en cuenta nuestras necesidades sociales. Aquí también el disponer de un nivel alto de poder adquisitivo ayuda en la satisfacción rápida de esta necesidad. Es muy fácil “comprar” amigos

Sin embargo la motivación de logro es relativamente complicada de encontrar en las personas. En ella se tiene en cuenta la necesidad de superación de retos personales, la recompensa no estriba en la consecución del premio final sino en el mismo hecho de haberlo conseguido. Es la mentalidad que tienen las personas orientadas a resultados, emprendedores y gerentes de negocio, aquellas personas que “lo hacen posible”

Lejos de la búsqueda del “dinero”, que nos permite conseguir una posición de influencia en nuestro entorno, lejos de buscar a ultranza el agradar a las masas, gracias a la compra masiva de votos, nuestra tendencia debería ser la de orientarnos a la búsqueda de la superación personal. Si trasladamos esta tendencia al contexto de la dramática situación de desempleo en la que estamos en nuestro país, deberíamos ser capaces de encontrar nuevas fórmulas ingeniosas de ocupación, tanto desde el lado del empleador como del lado del empleado. El objetivo del mercado económico, llámenme utópica, ya no debería seguir siendo el de conseguir una abultada cuenta de resultados, que se traduce un ratios financieros aceptables (EBITDA, ROI, etc), sino el de conseguir ratios de ocupación óptimos, que maximicen el beneficio social obtenido a través del beneficio en el mercado laboral (no del mercado financiero)

En una situación como la que estamos viviendo, es necesario que cambiemos nuestras pautas de motivación para reorientar nuestro comportamiento hacia la superación personal, tanto de empresarios como de trabajadores, con un planteamiento único, individual e intransferible de objetivos de logro. El de unos, consiguiendo maximizar resultados expresados en beneficios sociales y el de otros consiguiendo maximizar su potencial de ocupación aportando un nivel y calidad de trabajo que rocen la excelencia

No es sólo una cuestión de Responsabilidad Social (Individual y Corporativa) sino el asunto trasciende a la modificación de nuestros patrones mentales de comportamiento, que no son otros que las motivaciones básicas que hacen que nuestro caminar sea el que es

Redefinir nuestros patrones de comportamiento nos proporciona nuevos puntos de vista que abren nuevos horizontes en la ocupación de las personas. Debemos ser capaces de conseguir un verdadero cambio social, desde el individuo, desde el YO para ser capaces de afrontar los nuevos retos que el contexto social y económico nos obliga a tomar

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Acerca de marisoltabuyo

Ingeniera, Consultora, Profesora, estoy a mitad de camino de convertirme en Psicóloga. Soy una auténtica generadora de ideas, resolutiva, proactiva y me gusta escribir (yo me digo, pseudoescritora)

Publicado el marzo 6, 2013 en Reinvénta-T y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Hola Marisol.

    Cuando escribes sobre ámbitos del ser humano, te admiro.
    Te recomiendo, si no la has visto ya, una peli muy al hilo, “Company men”.
    Un besazo desde Sevilla.

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