Archivo de la categoría: Economía

El opio del pueblo

Llama la atención los extremos en los que nos movemos en España. Por aquí somos gente de excesos. Nos gusta el ruido. Nos gusta un buen alboroto, tanto en bares, en mercadillos, en discotecas, en los rincones de las oficinas, somos personas que no paramos de hablar, y si se puede hablar mal, mucho mejor, porque no hay nada más eficaz que crear discrepancias para perpetuar el bullicio

secreto1

Últimamente, se habla del mundial de fútbol, y es probable que no dé para más, si no mejoran el rendimiento los de la “marea roja”, mañana, ante Chile.

Puesto que se habla mucho de la roja, quería sacar a la luz varios aspectos llamativos respecto del fútbol

 El fútbol no es “el opio del pueblo”

Esta desafortunada frase, que hacía alusión a la religión (“La religión es el opio del pueblo”, Karl Marx, 1844),

marx-bio

se acuñó en un contexto político comunista con un determinado objetivo: sustituir la influencia que tenía la religión sobre el individuo por la influencia de una entidad más terrenal, “el estado”, para conseguir una fácil manipulación de las masas.

El individuo no debía atender más a las normas de Dios (las de su conciencia), sino a las normas del Hombre (papá-Estado). No entro en las consideraciones que esta estrategia me sugieren, pero sí entro en el símil futbolístico.

 

 

 

 

El fútbol forma parte de los deportes más universales creados por el Hombre. Por su diseño, por sus normas de juego, por la sencillez de su práctica es “el deporte” por antonomasia. Nada más fácil e intuitivo que dar golpes a un balón.

origen2

Lo juegan hasta los niños que recién aprenden a andar, lo practican hasta los ancianos cuando juegan con sus nietos. No entiende de sexos. Se puede practicar en cualquier lugar, incluso dentro de un espacio cerrado. Dos personas pueden jugar, incluso una sola lo hace, si entrena sus habilidades con el balón.

origen

Por otro lado, el fútbol ha sido, y sigue siendo aún, un motivo de unión de los pueblos, porque aún conserva el espíritu de la deportividad. Es de las pocas cosas “limpias” que nos quedan… una actividad que no se puede comprar con dinero

aficion

En el fútbol se gana o se pierde por méritos propios (y no sólo se ganan los partidos por fortaleza física, sino por juego en equipo, por estrategia de juego, por esfuerzo y aguante en el campo). En realidad, en la mayoría de los deportes aún ocurre esto. Otro ejemplo destacable, a nivel español, es el tenis, con Rafa Nadal a la cabeza, que se ha convertido en un referente no sólo para los jóvenes sino para todos los españoles, pues no sólo celebra sus triunfos porque bate récords, sino porque los celebra como logro del pueblo español, emocionándose cada vez que escucha el himno de España y llevando la bandera española allá donde quiera que vaya

emocionado

El fútbol, el deporte en general, no es un alucinógeno que narcotiza los cerebros, convirtiendo al individuo en un ser incapaz de tener voluntad propia. Yo no he visto mayor vitalidad en la afición cuando gana su equipo, nunca he visto mayor ilusión y empuje en hacer las tareas que cuando se gana.

¿Es que tener ilusión y alegría es estar narcotizado?

¿Es que por tener una tasa de paro del 26% debemos estar con caras largas todo el día?

Muy al contrario de lo que se piensa, un pueblo masacrado por una cifra de paro tan alta necesita estímulos para seguir adelante. ¿Y qué mejor estímulo que tener alguna victoria? ¿en algo?

¿Es que por tener un SMI “miserable” (cuidado, con las comparaciones) es motivo de llevar luto y de llanto de por vida?

Muy al contrario, el poder tener satisfacciones, incluso en estas condiciones de vida, es síntoma de buena salud. El poder disfrutar de las alegrías que da la vida, incluso cuando se está hasta arriba de deudas (díganselo a Rajoy, que lucha por rebajar la Deuda del Estado, “nuestra deuda”), es síntoma de que hay espíritu y vida!

Pero vayamos al razonamiento por reducción al absurdo para desmentir esta afirmación.

Vamos a ver qué pasaría si fuésemos extremistas:

¿Y si no sólo eliminamos el fútbol de nuestras “miserables vidas”, y si eliminamos también… los helados? Es que los helados nos evaden de nuestros problemas y son el “opio del pueblo”

helado-chocolate-

Y si eliminamos los pasteles? Es que los pasteles son el opio del pueblo!!!!!

¿y los buenos guisos?

¿y las cerezas?

¿El sexo? Sí. Quitemos el sexo, porque es el opio del pueblo!!!!

Tener-sexo-nos-hace-mas-inteligentes-1

¿Las risas? ¿Las sonrisas?

¿La amabilidad? La cordialidad?

Quitemos todo eso, que vuelve idiota al pueblo, que lo narcotiza, que los evade de sus problemas!!! Es el OPIO DEL PUEBLO!

 

¿Y si eliminamos todo aquello que nos hace DISFRUTAR porque tenemos un paro del 26% y un SMI paupérrimo (comparado con ¿¿Alemania??!!!!…)? Ale, debemos estar CASTIGADOS por parados!

 

Habría que poner un bando desde todos los innumerables municipios de España que rezara así:

 

“Desde HOY declaro el país en toque de queda de SONRISAS!

Prohibido sonreír desde las 09:00h a las 21:00h, por PARO NACIONAL y hasta nueva orden”.

 

El ruido es bueno para crear confusión

 

En España, nos gusta polemizar porque genera disputa, genera RUIDO. Es fácil dejarnos arrastrar por el RUIDO. Y el ruido genera más ruido y expande la sensación de malestar. Son instrumentos para generar una ciudadanía insatisfecha, molesta “a priori”, negativa en sus manifestaciones, fácil de manipular

message_bottle

Y apena encontrar a personas que difunden estos mensajes. Son nocivos, son mensajes tóxicos. Envenenan a las personas y convierten a los individuos en seres que son incapaces de disfrutar cuando toca, que son aguafiestas “por naturaleza” y que saben encontrar la “excusa apropiada” para estropear el momento en que más se disfruta. Son la amargura personificada. Son la china en el zapato cuando se va descalzo. Son el pepito grillo de un discurso realizado a destiempo

 El deporte mueve la economía, mueve el dinero

La selección española de fútbol está formada por una élite de futbolistas millonarios. Pero también son personas que mueven corazones. No puedo encontrar ni en los más célebres discursos de Obama, otra fuente de motivación extrínseca más impactante y convincente que el conocer el resultado del equipo al que perteneces, para bien y para mal. Y detrás de todo esto hay un sinfín de variables psicológicas relativas a la identidad social, que explican claramente la conducta de la afición, en las que no pienso entrar hoy aquí. Lo que sí está claro es que el fútbol no representa ninguna nueva forma de “idiotizar” a los individuos, sino, que, muy al contrario, es un fenómeno con numerosos beneficios:

mercandising

Desde el punto de vista económico puede incluso venirnos muy bien (si hay buen juego del equipo).

Desde el p.v. social también viene bien: se hace piña, se refuerza la identidad social como nación.

Desde el p.v. emocional, si ganamos la gente estará más animada para cualquier cosa: para buscar trabajo, para emprender, para todo (incluso para tener hijos!!)

En definitiva, el fútbol nos beneficia más que nos perjudica

No entro en los salarios, ni en las primas por rendimiento, ni en los ingresos por patrocinio y publicidad de las marcas. No entro en lo escandalosamente bien pagados que están estos jugadores. No entro en las mafias que mueven cantidades ingentes de dinero, porque por encima de todo eso, lo único que importa es una cosa: GANAR! y sólo un jugador bien preparado gana (y aquí, es verdad que para preparar a un ganador se necesita dinero, pero hay algo que aquí es más importante que el dinero y es la valía).

“Los grandes campeones sólo se forjan con la persistencia en el esfuerzo”

Una técnica muy depurada, una mente muy enfocada en la meta, y una voluntad inquebrantable (lo suficiente como para seguir una ardua disciplina), son los ingredientes para forjar un ganador. Un corazón sencillo y sin dobleces, generan a un gran CAMPEÓN!

rafael-nadal-sleeveless-shirts-7

Y las comparaciones son siempre odiosas

Hay quien piensa que la función del que golpea un balón con el pie es menos “trascendental” que la que puede tener un maestro con su alumno. Pues puede que tenga razón ó quizás no.

Hay quien piensa que esas funciones de los jugadores deportivos no son tan importantes como para ganar millones de euros anuales. Puede que tenga razón ó quizás no.

Pero. No somos nosotros quienes decidimos los salarios

… y NO somos nosotros quiénes para juzgar la relevancia de cada actividad

El fútbol, y los deportes, en general,  crean conciencia social, porque son capaces de crear emociones de unión de pueblos

o_atletico_de_madrid_jornada_1_at_madrid_vs_sevilla-1525397

 

Desde aquí deseo muchos triunfos a la selección española de fútbol: no creo que rebajen la tasa de paro, ni aún ganando el mundial, ni creo que influyan mucho en la subida del SMI, pero, que nos quiten lo bailao y a vivir, que son dos días, que la tasa de paro ya la iremos bajando con otras medidas y lo del SMI está complicado de subir, pero, para eso están los milagros!!

 

* SMI = Salario Medio Interprofesional

 

Anuncios

Gestión de proyectos. El caso de los buzones descarajados (Business case)

2014-03-08 14.07.25

Cuenta la leyenda, que en país lejano,

y a unas cuantas galaxias de distancia,

se hallaba un buzón descarajado

Los papeles, de los bancos,

mensajes sin corazón,

los papeles de las tiendas,

que me compren, ¡por favor!

En un cartel reza bien claro:

“el descarajado será descolocado,

en su puesto traerán…

un buzón bien colocado”

Mas, en fechas de carnaval…

¿ quién trabaja, tú ó yo?

ni los señores del mono,

ni las señoritas, ¡no señor!

Porque a la intemperie esos tres días,

todos, debían estar,

tanto, ellos como ellas,

a cualquier hora, pero en ese lugar

Allí, no apareció nadie,

sólo buzones destartalados,

¿y los buzones “colocados”?,

¿quién los colocará?

El buzón, descarajado,

abierto en un rincón quedó,

con la correspondencia dentro,

por Dios, Señor, ¡qué dolor!

Pasaron los tres días, y ¡diez también lo harán!,

y ahora nos vienen con el cuento

el cuento de nunca acabar

dice el “gestor” del “ordenado”,

que los buzones colocados…

¡¡se han de volver a recolocar!!

 rockefeller

 

Los diez errores cometidos:

El sustituir los buzones de una comunidad de vecinos no es un tema baladí. Se trata de un servicio que va a implicar la violación de la propiedad privada de los vecinos. Es necesario llevar a cabo el proyecto con la máxima transmisión de información fiable, llevar a cabo actuaciones a priori, comunicar claramente el alcance del servicio, supervisar la ejecución de la obra y acometer un adecuado plan de contingencias

El servicio fue llevado a cabo por la administración de Valbuena y Diez, de Valladolid, que es el contratista y se escogió como proveedor a Pedro (que podría haber sido pepito pérez, alias, “el chapu”)

 

  1. La elección del proveedor. Es necesario asegurarse de la solvencia intelectual, física, técnica y financiera de los proveedores
  2. Método de comunicación con los implicados:
    • El aviso previo al cambio: Ha de ser completo y seguro. Tratándose de información privada (contenido de los buzones), el cambio de los mismos ha de realizarse con el consentimiento expreso de todos y cada uno de los implicados. O, al menos, con el debido apercibimiento de que se va a proceder a violar la propiedad privada. El cambio de buzones conlleva el abrirlos y tener acceso al contenido de los mismos
    • Todos los avisos posteriores:   han de ser concisos, claros, sin ambigüedad. Ejemplo: El quedar con los vecinos en el periodo comprendido de duración de la obra (3 días consecutivos) sin especificar una hora concreta es una clara muestra de “des-información” improvisada
    • Romper el acuerdo del mensaje. Quedar a una hora y en un lugar con los vecinos y no presentarse porque se está en otro lugar, es una clara muestra de incoherencia y falta de profesionalidad
    • Hablar con los clientes a última hora de la jornada para evitar problemas posteriores
    • No facilitar un teléfono online para emergencias
  3. Carencia de supervisión en tiempo de ejecución de la obra. La obra no se realizó en el periodo pactado y la empresa contratista se encontró con la obra sin ejecutar, pasado el periodo destinado para ello. No se cumplieron plazos y debido a la falta de supervisión, fue imposible rectificar el curso de la obra
  4. Carencia de métodos de control sobre el proveedor. No se establecieron medidas de presión ni de penalización por la pésima ejecución de la obra
  5. Especificaciones del contratista nada claras. El cambio de buzones requería del permiso de correos. El orden de los buzones iba a cambiar (los buzones nuevos tenían un tamaño diferente a los antiguos) y no se enviaron clara y puntualmente los nuevos planos con la nueva numeración de los buzones al proveedor. El proveedor etiquetó según su criterio personal, por lo que hubo que rehacer el etiquetado de los buzones, lo que conllevó retrasos, sobrecostes, y pérdida (deslocalización) de las llaves de los buzones.
  6. Desinformación a los damnificados. Lejos de solucionar el problema que se había suscitado por la pérdida/deslocalización de las llaves, el contratista actuó evitando el problema en lugar de facilitar soluciones
  7. Entrega de llaves a las personas no autorizadas. Tratándose de propiedad privada, la entrega de llaves definitivas ha de realizarse con el mayor control y supervisión de que el destinatario sea el receptor autorizado. Entregar las llaves a las vecinas que decían “ir de parte de…” no es suficiente acreditación para autorizar la entrega de llaves.
  8. Desentenderse del problema. Intentar resolver el problema a los damnificados con un “apáñese Ud. como pueda” desacredita al contratista para la realización de cualquier otro trabajo posterior. A los damnificados no se les puede pasar la pelota con un “hable Ud. con el proveedor”, porque, en ese caso, el papel del contratista queda automáticamente anulado
  9. Volver a reincidir en el error. Las llaves de los buzones se entregaron sin la supervisión de que fueran las que encajaban realmente en los buzones correspondientes. Hubo que volver a localizar las llaves entregadas erróneamente
  10. Falta de educación del contratista. Ni se produjeron disculpas, ni formales ni informales.

El diputado moco del Señor Cayo

      Ya entrando en el frío invierno de aquellas heladas tierras, el Sr. Cayo, célebre personaje, de carácter fuerte y frente, que no mentalidad, ancha, se cogió el constipado de su vida. Sucedió como sigue. Estaba tranquilamente en el calor de su hogar redactando un importante discurso que tenía que leer en unas Conferencias en las que participaba un gran elenco de importantes figuras del panorama nacional. Hacía años que esperaba ese momento, y sabía que le tocaría, al fin, porque lo habían organizado de tal modo que el rebote caería justamente de su parte. Ese momento lo había soñado muchas veces, por fin su voz sería escuchada por todos, y aunque no sabía muy bien por qué, mucha gente le respaldaba, y no podía defraudar a sus seguidores.

El discurso tenía que demostrar lo mejor de sí mismo, sus conocimientos, su poder de convicción y su grandilocuencia. Sentado como estaba frente a la chimenea, viendo las maderas quemándose poco a poco, se acordó de Marx, sí, de los hermanos Marx y su célebre “más madera” y pensó que tenía que dar caña

Empezó a redactar, dirigiéndose al sillón de su despacho “Es Ud. un inútil que no ha hecho nada en estos años”, a lo que el sillón le respondió sacándole la lengua y preguntando con cara de estupefacción “¿qué se supone que tendría que haber hecho yo, si sólo soy un sillón?”

Y como estaba muy alterado, respiró hondo, tanto que una bocanada de aire frío entró por sus pulmones, helándole la sangre… y como tenía frío, pensó que hablaría sobre el cambio climático. Y como el frío da hambre, pensó que hablaría también de los pobrecitos del África, y como estaba de pié enfrente del sillón, pensó en los parados, y como no llevaba cinturón, se le cayeron los pantalones, y como había tenido el culo al aire hasta ese momento, se constipó.

Como estaba constipado, estornudó y el diputado moco del Sr. Cayo salió despedido para pegarse justamente en el papel que estaba escribiendo, en la esquinita derecha, donde había apuntado una cifra que había buscado en internét y que era importantísima para dar un toque “de ciencia” a un discurso “tan teórico”

Por fin, al día siguiente, el momento había llegado, era el momento de la réplica, era el momento en que debía lucirse y no iba a desaprovecharlo y dijo para la gloria de él, del moco y de todos sus seguidores… y mirando la cifra tras ese moco: “…se equivoca Ud. Sr. Yavoy, revise sus datos porque Ud. se equivoca”

Y con este sencillo gesto, salió henchido y satisfecho de su intervención. La larguísima conferencia aún duró unas cuantas horas más, pero él ya había cumplido, todas las horas de estudio y de reflexión habían servido, al fin, para algo

La desenfrenada aventura de Pepe Bombín

Aquella mañana Pepe Bombín caminaba feliz de la vida por uno de los rincones del barrio húmedo. Era una mañana fría de Enero y se dirigía a su habitual encuentro con los compañeros de fatigas, de alegrías y de esperas del partido.

Mientras caminaba pensaba en la belleza de un mundo sin guerras, donde no existiera ningún ser humano que pasara hambre. Había visto muchos impactantes documentales de negritos del África, y tenía grabada en la memoria varios fragmentos que había visto en youtube de líderes pacifistas, Mahatma Gandhi, Malcom X, Luther King, que habían luchado por los derechos de los más necesitados, por los discriminados, por aquellos que eran pobres, por los derechos de SU gente

Había buscado esos libros en internet y San Google y su impresora habían hecho el resto. Ahora los llevaba cálidamente debajo del brazo, en aquella mañana fría del país

Admiraba profundamente a esos hombres, tanto como para querer “hacer algo”, algo que trascendiera su aburrida vida de hombre de provincias de tercera

Por un momento pensó, “no puede haber desigualdades en el mundo” “yo quiero que el mundo sea igual para todos” “hay que cambiar el mundo, yo quiero cambiar el mundo!”

Estando pensando en esto, se encontró con un charco y helado como estaba, empezó a patinar sobre él… el barrio húmedo es lo que tiene… Patinó, primero con el pie derecho y luego con el izquierdo, los libros que llevaba debajo del brazo salieron disparados hacia el cielo, movía los brazos como un autómata, pero todo esfuerzo era inútil ya que aceleraba con cada curva que cogía. Pronto le cogió el tranquillo y sus pies se acomodaron a la suave y deslizante plataforma y empezó a pensar que ésa era una buena forma de transporte. Empezó a patinar con soltura, y desenfreno, incluso disfrutaba porque tenía una gran sonrisa en la cara en el mismo momento en que ocurrió. Y ocurrió que se encontró con una pequeña chinita en el zapato, y que como le picaba el pie fue a rascárselo, y al agacharse le entró la risa porque veía todo al revés y estando en esa postura fue tal el costalazo que se dio que quedó tendido panza arriba viendo las nubes pasar

Estando en ese estado de semi-inconsciencia, y con la sonrisa boba en la boca, sentía que podía flotar, es más, que estaba ya en el aire, y que se veía como Coco en Barrio Sésamo. Pero como su personaje preferido era el reportero Gustavo, esa rana verde de la que estaba enamoradísima Peggy, pensó, que más que un monstruo peludo había decidido ser el que dirigiera el cotarro en el Barrio, y como le pareció poco, decidió que sería el jefe del municipio, y como aún le pareció escaso, lo sería de la provincia, y como por pensar no se pierde nada, y menos aún cuando se está en pleno vuelo, pensó que lo que quería era ser el jefe de la comunidad, y como tenía cierta ambición, que no consciencia, se dijo a sí mismo “¿por qué no?, ¡¡¡voy a ser el dirigente de la nación!!!!!

Y como seguía viajando por el espacio de las nubes se tropezó con una avutarda, y ésta le dijo, adivinando sus intenciones, y viendo peligrar su descendencia  “para hacer cambios hay que romper huevos” y él le respondió, “de eso no te preocupes, paloma, si es preciso, yo mismo partiré las pelotas a todos los españoles habidos y por haber

Y de hecho, así lo hizo, pero esa es ya otra larga historia

Lo esperable

Al fin ha llegado el cambio tan esperado, pero no se esperen que vaya a ser un cambio notable a corto plazo. Hay que esperar, hay que observar y hay que seguir trabajando. El HOY nos reclama a gritos nuestra atención y cada uno debe velar por el camino que ha trazado para él mismo

Las curvas están bien cuando están integradas en el cuerpo de una mujer ó de un hombre, pero si es en carretera, hay que ponerle mil ojos para no salirse de la vía y acabar en la cuneta. Por eso, aunque hay fiesta, y el camino no es lineal, no es tiempo para entretenimientos: hay mucho por hacer.¡¡A darle al callo!!, sí!! A ése, al que cada uno tiene y que de vez en cuando se borra a causa del ocio

Más de uno se habrá dado cuenta de que las cosas son iguales a como las dejaron, si es que las acaban de dejar: la prima de riesgo sigue subiendo como la espuma de los malos cavas, la imagen de España no ha variado ni dentro de España ni fuera de sus fronteras, el nivel de desempleo sigue aumentando y  el ánimo ciudadano es, aunque un poquito mejor que el de ayer, aún muy bajo

Pero. ¿qué se pensaban que iba a suceder tras las Elecciones? ¿La panacea? ¿la condonación de nuestra deuda por parte de Merkel? ¿que nos tocara el Euromillón? ¿un milagro de los de Sto. Tomás? El cambio de gobierno es como entrar en una casa “con bicho dentro”… aún andan por la casa, aún no se han llevado los muebles, aún no han dejado inspeccionar  bien el estado de la caldera, del frigorífico, de los enseres básicos que el propietario ha dispuesto para la estancia del nuevo inquilino

Como propietaria que me considero de mi trocito de Estado que me corresponde, me pregunto con cierto toque de pánico y cosquilleo interno, y siguiendo el símil inmobiliario ¿y si nos encontramos con que no hay ventanas? ¿y si no han pagado las últimas facturas del gas, y de la electricidad? ¿y si se han llevado hasta los tornillos del váter?

Nadie sabe lo que se encontrará el nuevo gobierno. Lo único que se le pide, ahora, es celeridad y responsabilidad de informar verazmente y cuanto antes, con lo que sea que se encuentre. Es necesario que tomemos conciencia de cómo está la casa (nuestra casa) para saber cuánto tenemos que poner para reconstruirla… la decoración nueva ya será cosa del gusto del nuevo inquilino, la rentabilidad que le saque a nuestra vivienda, cuando la subarriende, también será de su elección… lo único que debemos esperar es que hayamos acertado con el nuevo inquilino

Lo que sí está claro es que, si hemos aprendido algo de estos 7 años de gobierno socialista es que estaremos atentos, si de verdad queremos sacar algo bueno del pasado, debemos acordarnos de ser mínimamente críticos y analizar en profundidad y en rigor cuantos pasos dé nuestro nuevo gestor, y esta vez, no utilizaremos intermediarios que nos digan cómo están las cosas (ya bastantes manipulaciones hay, ya bastantes ecos por doquier)

Miraremos las cosas observando los indicadores más básicos, y le preguntaremos cada mañana a nuestro vecino, el del cuarto, si ha encontrado empleo, ó si el hijo de la vecina del primero ha puesto su despacho de abogados y le va bien, ó si sube el precio del pan ó si sencillamente, llega el salario del marido

No hace falta que nadie nos diga cómo vamos, es fácil darse cuenta. Como también es fácil entender, que tras 7 años de gobierno, de descuidar la industria, de permitir a los bancos los abusos, de gastar el dinero en mapas del clítoris, y en aceras, hay mucho, muchísimo tiempo que recuperar. Será difícil, Sí, ya lo sabemos, ya lo han anunciado

Volver a como estábamos hace 7 años requerirá de terapias de choque prolongadas, no será una cuestión de tres días, ni de tres semanas ni de tres meses… sino quizás, y en el mejor de los casos de, al menos, tres años

Mientras tanto, mientras dan la vuelta a las manecillas del reloj y damos un viaje de vuelta atrás en el tiempo, cada uno deberá mirar por lo suyo, deberá poner su granito de arena para que la recuperación sea más rápida. Ahora es nuestro turno. Es el momento de centrarse y seguir, simplemente, caminando

A %d blogueros les gusta esto: