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Juegos de Ingenio. Volumen 2

 

 

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Gestión de proyectos. El caso de los buzones descarajados (Business case)

2014-03-08 14.07.25

Cuenta la leyenda, que en país lejano,

y a unas cuantas galaxias de distancia,

se hallaba un buzón descarajado

Los papeles, de los bancos,

mensajes sin corazón,

los papeles de las tiendas,

que me compren, ¡por favor!

En un cartel reza bien claro:

“el descarajado será descolocado,

en su puesto traerán…

un buzón bien colocado”

Mas, en fechas de carnaval…

¿ quién trabaja, tú ó yo?

ni los señores del mono,

ni las señoritas, ¡no señor!

Porque a la intemperie esos tres días,

todos, debían estar,

tanto, ellos como ellas,

a cualquier hora, pero en ese lugar

Allí, no apareció nadie,

sólo buzones destartalados,

¿y los buzones “colocados”?,

¿quién los colocará?

El buzón, descarajado,

abierto en un rincón quedó,

con la correspondencia dentro,

por Dios, Señor, ¡qué dolor!

Pasaron los tres días, y ¡diez también lo harán!,

y ahora nos vienen con el cuento

el cuento de nunca acabar

dice el “gestor” del “ordenado”,

que los buzones colocados…

¡¡se han de volver a recolocar!!

 rockefeller

 

Los diez errores cometidos:

El sustituir los buzones de una comunidad de vecinos no es un tema baladí. Se trata de un servicio que va a implicar la violación de la propiedad privada de los vecinos. Es necesario llevar a cabo el proyecto con la máxima transmisión de información fiable, llevar a cabo actuaciones a priori, comunicar claramente el alcance del servicio, supervisar la ejecución de la obra y acometer un adecuado plan de contingencias

El servicio fue llevado a cabo por la administración de Valbuena y Diez, de Valladolid, que es el contratista y se escogió como proveedor a Pedro (que podría haber sido pepito pérez, alias, “el chapu”)

 

  1. La elección del proveedor. Es necesario asegurarse de la solvencia intelectual, física, técnica y financiera de los proveedores
  2. Método de comunicación con los implicados:
    • El aviso previo al cambio: Ha de ser completo y seguro. Tratándose de información privada (contenido de los buzones), el cambio de los mismos ha de realizarse con el consentimiento expreso de todos y cada uno de los implicados. O, al menos, con el debido apercibimiento de que se va a proceder a violar la propiedad privada. El cambio de buzones conlleva el abrirlos y tener acceso al contenido de los mismos
    • Todos los avisos posteriores:   han de ser concisos, claros, sin ambigüedad. Ejemplo: El quedar con los vecinos en el periodo comprendido de duración de la obra (3 días consecutivos) sin especificar una hora concreta es una clara muestra de “des-información” improvisada
    • Romper el acuerdo del mensaje. Quedar a una hora y en un lugar con los vecinos y no presentarse porque se está en otro lugar, es una clara muestra de incoherencia y falta de profesionalidad
    • Hablar con los clientes a última hora de la jornada para evitar problemas posteriores
    • No facilitar un teléfono online para emergencias
  3. Carencia de supervisión en tiempo de ejecución de la obra. La obra no se realizó en el periodo pactado y la empresa contratista se encontró con la obra sin ejecutar, pasado el periodo destinado para ello. No se cumplieron plazos y debido a la falta de supervisión, fue imposible rectificar el curso de la obra
  4. Carencia de métodos de control sobre el proveedor. No se establecieron medidas de presión ni de penalización por la pésima ejecución de la obra
  5. Especificaciones del contratista nada claras. El cambio de buzones requería del permiso de correos. El orden de los buzones iba a cambiar (los buzones nuevos tenían un tamaño diferente a los antiguos) y no se enviaron clara y puntualmente los nuevos planos con la nueva numeración de los buzones al proveedor. El proveedor etiquetó según su criterio personal, por lo que hubo que rehacer el etiquetado de los buzones, lo que conllevó retrasos, sobrecostes, y pérdida (deslocalización) de las llaves de los buzones.
  6. Desinformación a los damnificados. Lejos de solucionar el problema que se había suscitado por la pérdida/deslocalización de las llaves, el contratista actuó evitando el problema en lugar de facilitar soluciones
  7. Entrega de llaves a las personas no autorizadas. Tratándose de propiedad privada, la entrega de llaves definitivas ha de realizarse con el mayor control y supervisión de que el destinatario sea el receptor autorizado. Entregar las llaves a las vecinas que decían “ir de parte de…” no es suficiente acreditación para autorizar la entrega de llaves.
  8. Desentenderse del problema. Intentar resolver el problema a los damnificados con un “apáñese Ud. como pueda” desacredita al contratista para la realización de cualquier otro trabajo posterior. A los damnificados no se les puede pasar la pelota con un “hable Ud. con el proveedor”, porque, en ese caso, el papel del contratista queda automáticamente anulado
  9. Volver a reincidir en el error. Las llaves de los buzones se entregaron sin la supervisión de que fueran las que encajaban realmente en los buzones correspondientes. Hubo que volver a localizar las llaves entregadas erróneamente
  10. Falta de educación del contratista. Ni se produjeron disculpas, ni formales ni informales.

Levantando el “ego” a un pendejo

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Son tantas las reacciones por el post del otro día:  México lindo y la cultura empresarial, que no he podido dejar pasar la ocasión de comentar alguna que me ha llamado más la atención

El motivo por el que un jefe se comporta de esa manera es un motivo sexual, si se valora de forma superficial, pero en realidad es un problema de autoestima, si se valoran las causas últimas. Yo también opino que la intención del jefe era la de buscar un affair, y al no conseguirlo reaccionó invalidándome. Quizás es que realmente “no le servía” para estos intereses, quizás actuó como venganza ante una negativa soterrada

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Lo cierto, es que las mujeres tenemos que vencer un handicap enorme. Somos objeto de deseo. Los hombres están programados para dejar su semilla en cuantas más hembras, mejor. Por eso las proposiciones a las mujeres son frecuentes. Si encima estás buena, para ellos la atracción es mayor, es como llevar un farolillo rojo de “disponible”

Sin embargo, y aunque la naturaleza nos haya hecho así, esto ha de ser modulado por la educación. Son pocos los que realmente tratan a las mujeres con el respeto que se merecen. No dejan de verlas como un objeto de placer. Son pocos los hombres que he conocido que realmente supieran controlarse. Y con controlarse no estoy queriendo decir anular sus emociones sino el saber canalizarlas. Y en este sentido hay mucho no, muchísimo trabajo por delante

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Volviendo un poco al post y a sus comentarios. Me ha llamado la atención la forma en que muchos hombres han reaccionado. Muchos de ellos me culpan de no haber sabido “canalizar yo” la situación. Me culpan de no haber sabido “jugar”. Lo cierto es que nunca he entendido este concepto. Verán, soy extremadamente racional, tengo una tipología de personalidad que se manifiesta en que todo lo que veo y siento lo ponga bajo escrutinio, bajo análisis científico. Soy de una tipología INTJ en el código de Myers-Briggs, lo que implica que mi mente es la que gobierna todos mis impulsos. Sin embargo, eso no implica que sea fría con las personas/hombres con los que trato. Es más, muchos de ellos me definen como muy cercana, porque siempre tengo un comportamiento amable con ellos y les trato de tú a tú como si de un hermano se tratara

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no, no, no … ella no está “pidiendo guerra”

Sin embargo, muchas veces este trato de amabilidad es mal interpretado. Y aquí es donde empiezan a torcerse las cosas. Cuando trato con la gente suelo mirarles de la forma en que me gustaría que me mirasen a mí. Miro a la gente a los ojos y siempre encuentro algo que me agrada, por lo que soy amable con todos los individuos. Incluso cuando sufrí un pseudo-robo a plena luz del día, en Valencia, miré cara a cara al joven que iba a quitarme el bolso (tranquilos, luego, me lo devolvió, pero esto es una larga historia) e incluso llegué a sonreírle… no sabía yo la que me esperaba, claro!, ni él tampoco…

Cuando se trata de un varón, el que le miren directamente a los ojos despierta en él cierto grado de interés… sexual. Se sienten halagados, se despierta en ellos su instinto y pasan a la acción

Muchos de ellos reaccionan de forma directa, buscando el encuentro sexual sin muchos más preámbulos, a lo que sin más preámbulos se les puede disuadir ó no, sin que se menoscabe en absoluto su autoestima

Sin embargo, hay otra tipología de persona que no manifiesta abiertamente sus intenciones. Estos son los más peligrosos porque “deducen” que cualquier negativa implica un rechazo hacia “su persona”. Son personalidades con una baja autoestima, que si tienen cierto grado de maldad reaccionan haciendo daño, en la proporción en que ellos (sobre todo son varones) se sienten “heridos en su ego

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Entiendo que el mundo está lleno de personas con diferentes vestimentas. Entiendo que para tratar a la gente hay que descubrir sus mecanismos de funcionamiento para evitar herir susceptibilidades y que, en muchos casos, éstas están encubiertas, pero también entiendo que se hace necesaria una adecuada educación de las emociones y mucho más cuando se trata de un entorno laboral, donde la información fluye (ó debe fluir) de forma clara, abierta y precisa

El juego de “jugar-jugar” es un juego sexual peligroso. Muchas personas pueden malinterpretar las sonrisas y las buenas intenciones de congeniar con los compañeros de trabajo para crear un buen ambiente laboral. Muchas personas querrían llegar a “jugar más” y ante la negativa sentirse tan heridos que podrían ser capaces de la venganza absurda e injusta (y entonces, no harían otra cosa que manifestar su condición de “pendejos”)

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Muchos pensarán, viendo esta foto, que estos dos “están liados”

A los necesitados de una inyección de autoestima habría que recomendarles que buscaran en sí mismos (y no fuera de ellos) los motivos suficientes para encontrarse bien con ellos mismos. Muchas de estas personas encuentran en el “ligoteo” una forma de crecerse y de sentirse por encima de la pobre impresión que tienen de ellos mismos. Existe una cura eficaz para este tipo de personas y se encuentra en la comprensión correcta de aquello que les sucede. El objetivo es mejorar el AUTOCONCEPTO y estar enfocado en mejorar desde el interior. No se trata de imponer “al otro” una absurda aprobación (encuentran “aprobación” cuando consiguen ser “aceptados”, es decir, cuando consiguen “ligar”) sino en aprobarse uno mismo poniéndose metas accesibles. El objetivo es sentirse bien con uno mismo desde la perspectiva de uno mismo, sin la necesidad del otro

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El “jugar” en un entorno laboral provoca que el trabajo se convierta en algo poco serio. Así, se ha desvirtuado el propio concepto de lo que es el trabajo y estamos en riesgo de convertirnos en una sociedad en la que las cosas serias se toman a chunga (creo que más bien, no nos falta demasiado para esto)Negligencia

El trabajo puede ser divertido, pero esto no quiere decir que, por serlo, haya que tomarse “a chunga” aquello que hacemos para ganarnos la vida, porque el producto de aquello que se toma a chunga, siempre es un chiste

El trabajo realizado en un entorno colaborativo, con gente que se toma muy en serio en qué invierte su tiempo, es un trabajo bien hecho, que logra CREAR PRODUCTOS que satisfacen y son válidos y valiosos ya no sólo a la sociedad sino a aquellos que los realizan. Un entorno colaborativo se consigue con la proximidad de las personas: hay algo especial cuando se pone el calor del amor en aquello que se realiza. Y el amor se pone en aquello que se ama hacer. Encontrar el equipo apropiado para desarrollar una labor es sumamente importante. Es justamente por lo que merece la pena el desarrollar esa labor, porque al fin y al cabo las cosas se hacen por y para las personas

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Sin embargo, no todos están preparados para un trabajo en un entorno colaborativo, y no todos están preparados para el trabajo dentro de un equipo de trabajo. Y, aunque muchas veces se hable de “la soledad del poder”, cuando se refiere al modo de comportamiento de un líder, éste, no es el mejor estilo de liderazgo. Incluso los jefes deben saber trabajar con un equipo de trabajo y es mejor hacerlo desde la posición de compañero a ultranza, que desde un escalón muy superior e inaccesible

Pero, insisto, esta es una cuestión de estar preparado para el trabajo en equipo, es una cuestión de madurez laboral/mental/emocional1243288700[1]

En un entorno de trabajo el crear buen ambiente es positivo, siempre y cuando se sepa que el crear “buen ambiente” se realiza con personas sanas y emocionalmente estables.

Es responsabilidad de cada uno el cuidar por su crecimiento emocional para poder aportar a la sociedad lo mejor de cada uno, y…

… volviendo al post, es responsabilidad de cada uno el descubrir el entorno en el que se mueve, no sea que se crea que uno nada en aguas tranquilas cuando realmente están infestadas de alimañas. Este es un mundo maravilloso, pero no está exento de peligros

Imagine Dragons, es uno de los grupos que más me gustan actualmente. Utilizan mucha percusión, y la consiguen con la sincronización de un grupo numeroso de personas. Este es un buen ejemplo de cómo los entornos colaborativos, en los que la gente se toma en serio, incluso las cosas divertidas, pueden lograr crear un producto tan bueno, como éste:

So this is what you meant
When you said that you were spent
And now it’s time to build from the bottom of the pit
Right to the top
Don’t hold back
Packing my bags and giving the academy a rain check

I don’t ever wanna let you down
I don’t ever wanna leave this town
‘Cause after all
This city never sleeps at night

It’s time to begin, isn’t it?
I get a little bit bigger, but then I’ll admit
I’m just the same as I was
Now don’t you understand
That I’m never changing who I am

So this is where you fell
And I am left to sell
The path to heaven runs through miles of clouded hell
Right to the top
Don’t look back
Turning the rags and giving the commodities a rain check

I don’t ever wanna let you down
I don’t ever wanna leave this town
‘Cause after all
This city never sleeps at night

It’s time to begin, isn’t it?
I get a little bit bigger but then I’ll admit
I’m just the same as I was
Now don’t you understand
That I’m never changing who I am

It’s time to begin, isn’t it?
I get a little bit bigger, but then I’ll admit
I’m just the same as I was
Now don’t you understand
That I’m never changing who I am

This road never looked so lonely
This house doesn’t burn down slowly
To ashes, to ashes

It’s time to begin, isn’t it?
I get a little bit bigger, but then I’ll admit
I’m just the same as I was
Now don’t you understand
That I’m never changing who I am

It’s time to begin, isn’t it?
I get a little bit bigger, but then I’ll admit
I’m just the same as I was
Don’t you understand
That I’m never changing who I am

(sorry, some of these definitions are in english… but currently it’s important to speak english. This is a MUST in a global community. The MUST of COMMUNICATION )

handicap

n.

1. Sports & Games

a. A race or contest in which contestants are given advantages or compensations to equalize the chances of winning.

b. Such an advantage or penalty.

2. A physical or mental disability. See Synonyms at disadvantage.

3. A hindrance.

tr.v. hand·i·capped, hand·i·cap·ping, hand·i·caps

1. Sports & Games To assign handicaps or a handicap to (a contestant).

2. To cause to be at a disadvantage; impede

affair

n.

1. Something done or to be done; business.

2. affairs Transactions and other matters of professional or public business: affairs of state.

3.

a. An occurrence, event, or matter: The senator’s death was a tragic affair.

b. A social function.

4. An object or a contrivance: Their first car was a ramshackle affair.

5. A matter of personal concern.

6. affairs Personal business: get one’s affairs in order.

7. A matter causing public scandal and controversy: the Dreyfus affair.

8. A romantic and sexual relationship, sometimes one of brief duration, between two people who are not married to each other.

pendejo, -ja s. m. y f.

1  fam. Persona que lleva una vida irregular, viciosa y desordenada. pendón.

NOTA Frecuentemente usado como insulto.

s. m.

2   Pelo que sale en el pubis y en las ingles.

alimaña s. f.

1   Animal salvaje que ataca o hace daño a los animales domésticos o a la caza menor: el zorro puede ser considerado una alimaña porque en ocasiones caza gallinas.

2   Animal, especialmente el salvaje o no domesticado: sapos, lagartijas, avispas y otras alimañas

México lindo… y la cultura …empresarial

Ref.Fuenlabrada
Hace muchos años me destinaron a un proyecto en México. La verdad es que fui a parar allí “de rebote”. Mi idea inicial era, aprovechando que mi madre había iniciado sus vacaciones en Perú, coincidir con ella allí. Así que, ni corta ni perezosa, se me ocurrió insinuar a RRHH que me apetecía un proyectito en Perú, si lo había
La verdad es que en una empresa catalana como en la que trabajaba, construida a sí misma, que contaba con poco más que un centenar de empleados, tener proyectos fuera de las fronteras nacionales (fronteras Españolas) era todo un reto. Sus proyectos estaban vinculados a grandes empresas españolas con presencia internacional (las típicas de los sectores de telco y utilities). Por bocazas, primero me quisieron dar como destino un proyecto en Panamá. Pero, y viendo los “aires” que se tomaba el manager, que en su primera conversación telefónica internacional empleó un tono agresivo, aún recuerdo su “ha quedado claro”, lo decliné radicalmente
El destino que me dieron fue México, donde un recién ascendido “individuo”, que compartía mi lugar de procedencia llevaba los proyectos de Movistar
El recibimiento allí fue más que bueno, y yo me sentía al principio muy a gusto. Con las dietas lograba duplicar mi salario. Me habían puesto en un apartamento enorme, compartido con otro consultor que estaba en el proyecto, en una finca en cuyo ático había dos piscinas, una olímpica y otra un mega jacuzzi tan grande como las piscinas medianas de cualquier polideportivo. Después de mis 10 larguitos diarios a las 06:30 a.m., desayunaba todos los días a las 07:00a.m. una fuente inmensa de fruta fresca de lo más variada. Después nos llevaban en taxi concertado hasta la oficina, donde entrábamos a las 09:00a.m. y ya no salíamos hasta la hora del almuerzo, para el que disponíamos de una hora. Por la noche, volvíamos a casa entre las 22:00h y el borde de la medianoche
Los mexicanos me acogieron muy bien, a pesar de que miraban mi culo con demasiado descaro, no era demasiado molesto, y les respondía con una sonrisa de complicidad. El que no nos trataba demasiado bien era nuestro jefe, por lo que me empeñé en “crear buen ambiente” sacándolo a comer con nosotros. Nosotros éramos sólo dos consultores, pero siempre venía alguien del cliente con nosotros

En las tareas del trabajo el equipo lo formábamos dos consultores senior a su servicio, haciendo las labores habituales de las administrativas de la empresa. En la mayoría de las ocasiones una labor que consistía en el copy-paste y retoque-réplica en power point de gráficos que se encargaba “el individuo” de copiar como imagen de otras presentaciones
Lo cierto es que allí “el jefe”, únicamente estaba haciendo tiempo y méritos. Ya le habían realizado una oferta para pasarse al cliente, pero se hacía de rogar para dar pie a una oferta mejor. Mientras tanto, se empeñaba en halagar al cliente entregando los documentos a 1 minuto del periodo de expiración de la fecha de entrega y hacía cosas tan ridículas como esperar tranquilamente en el puesto de trabajo hasta las 23:57h para enviar el email de turno. Lo sé, porque a nosotros nos tocaba “esperar” con él
Nuestra labor de “chicas de producción” llegaba hasta tal punto que incluso cuando llegaba la hora de volver a casa, incluso con los ordenadores cerrados, y metidos en el maletín, nos obligaba a abrirlos porque había percibido que un número dentro de un recuadro le parecía demasiado pequeño y era necesario aumentarlo un punto en su tamaño. Algo, que podía hacer él mismo, que tenía la presentación delante

IT-Eso
Llegó a ser tan desagradable su presencia en las comidas, que las personas con las íbamos llegaron a sugerir que no le invitáramos más. Las batallitas que contaba sobre sus estancias en los hoteles eran de auténtico psicópata. En casi todos los hoteles en los que se había alojado, se jactaba, de haber rellenado la hoja de reclamaciones: bien por ruido, por frío, por el estado del desayuno, por el botones ó por la presencia de una mosca, él encontraba el motivo suficiente para la queja
Allá donde iba desencadenaba la discordia. Se diría que era sorprendente que él mismo no se auto impusiera una amonestación a sí mismo por el mero hecho de su propia existencia. Quizás sí lo hacía… y por eso lo pagábamos todos

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En la primera semana, tras intentar socializarlo un poco y tras ganarme un montón de puntos por un análisis de escenarios que le había preparado en una magnífica hoja de Excel, le comenté que en el siguiente fin de semana necesitaba el coche porque iba a tener la visita de quien por aquél entonces era mi novio

Su comportamiento cambió radicalmente

Ahora era él el que se negaba a salir a comer y nos obligaba a trabajar en horas de comida, mientras él comía tranquilamente, delante de nosotros en la pecera donde estábamos

En mi caso, el seguimiento fue brutal. Espiaba mi pantalla del ordenador para que no tuviera abierto el correo no corporativo, con el que me comunicaba con mi gente. Controlaba quién, cuándo y la duración de las llamadas telefónicas que recibía. Y en vísperas de la venida de mi novio, me la jugó

Al principio del día me dijo que no me moviera de mi asiento porque iba a encargarme algo especial. Cada dos horas le llamaba para preguntarle si por fin podía decirme qué era aquello que quería, mientras a que a mi compañero le pedía las habituales tareas de copy-paste de power point. Llegó la hora de comer y yo aún no había empezado a hacer nada de nada. A mi compi le dejó salir a almorzar, a mí, me pidió que siguiera esperando. Se pasó la hora de comer y la situación seguía igual. Yo con hambre, él sin dar señales de vida

Me marché a comer más desolada que una ballena varada en la playa. Comí sola, a destiempo, y en un centro comercial donde la hora de comer se había pasado, y sólo pudieron ofrecerme un trozo frío de pizza. Y volví, porque me vino a buscar el taxista, y volví tan sólo para seguir calentando el asiento pues aún este individuo “no había decidido” qué tarea pedirme

Mientras mi compi trabajaba normalmente, y se comunicaba normalmente con el jefe, yo no hacía nada. Bastante harta, durante toda la tarde, y viendo que no cogía las llamadas de teléfono, le demandé reiteradamente una respuesta, esta vez por email, hasta que en la última ocasión le dije que “con él se había cumplido el Principio de Peter”, que es aquél que postula que “los trabajadores son ascendidos hasta el puesto en que más incompetentes son”. Esto fue lo más que le llegué a llamar. Aunque bien se merecía que le hubiera llamado “psicópata desgraciado” y otras lindezas de ese estilo, no llegué a faltarle de ese modo

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Me marché al filo de la media noche, más conmocionada por no haber trabajado durante todo el día (como si hubiera sido por mi causa). Más desolada por marcharme de la oficina a las 23:30h, (porque ya no podía aguantar más allí), sin monedas ni tan siquiera para sacar agua de la máquina, sin cenar, sin haber recibido contestación alguna. Con una culpa enorme por tener que marcharme a mi casa porque tenía hambre y sed y porque no aguantaba más tiempo ese silencio, cuando debía de estar allí, esperando indefinidamente a que me dijera qué tarea era la que me correspondía para ese día no, para esa noche

Me volví a casa en el taxi, con el miedo metido en el cuerpo porque había llamado al taxista “a esas horas”, y en México DF la vida no vale nada y la noche es la noche. Y mientras estaba en el taxi, lloraba mitad por rabia mitad de miedo porque cualquier señal que el taxista hacía hacia otro compañero me parecía indicio de que algo malo podría ocurrirme. No iba rezando, como siempre hago, porque en aquél entonces no rezaba tanto, porque en aquél entonces pensaba que me encontraba por encima de todo aquello. Y no es verdad

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Yo sabía perfectamente que si me marchaba de la oficina sin haber trabajado durante ese día, podría suponer algún tipo de amonestación para mí. Él me dijo que me quedara, y no me quedé. Aunque era medianoche, aunque no tuviera monedas para sacar una triste coca-cola, aunque tuviera hambre por no haber cenado, aunque él no me había mandado ninguna tarea, si yo me marchaba a casa sin trabajar, SABÍA y ERA CONSCIENTE, de que alguna amonestación podía caerme

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Por eso, porque esa cultura era la que se gasta en esas empresas de consultoría y se graba a fuego entre las personas que trabajan allí, llamé al que era mi novio y le dije que NO COGIERA EL AVION. Porque, intuía la jugada que me esperaba al día siguiente

Al día siguiente a las 08:30 a.m. estando preparada para ir “a trabajar” me dijeron que entregara mi portátil, que regresaba ese mismo día a España porque “el individuo” había comunicado a RRHH que “yo no quería trabajar”

Ciertamente, esperaba que algo así pudiera pasar. Era tal mi concepto del trabajo que no me daba cuenta de que la jornada de trabajo tiene un límite. Que si llega ese límite en la hora, DEBES irte a descansar, habiendo ó no trabajado. Era tal el concepto que tenía en mi cabeza que pensaba que por no haberme quedado toda la noche esperando la tarea que debía realizar, iba a ser mi culpa y que algo muy malo (y merecido) me esperaba

Y esa CULTURA es la que hay que cambiar

Mi estancia de trabajo en México DF, la recuerdo siempre de la misma manera: Traumática y Absurda. Y cualquier recuerdo de la misma me hace pensar que en aquél entonces vivía en el loco mundo de los payasos

La forma de cambiar una cultura se realiza desde los cimientos de la misma. La cultura la hacemos todos

La fórmula de este cambio sólo es posible si se consigue hacer desde abajo hasta arriba

La cultura no es una entelequia, es un conjunto de normas, creencias, reglas de juego que marcan nuestro comportamiento. Es decir, es un ente vivo con alta influencia en los individuos y en toda la sociedad en su conjunto

Es un ente que es dinámico, que va evolucionando, que va imponiéndose por la costumbre, por la aceptación directa ó soterrada y que tiene una importancia vital a la hora de crear patrones de comportamiento. Los modos de comportamiento habituales se repiten por inercia y se transmiten sin manuales

Es completamente necesario empezar a pensar con un espíritu crítico, desde cada prisma individual. Ya que la cultura tiene la mala costumbre de ser aceptada por válida sin un previo exámen, y no todas las costumbres admitidas por el paso del tiempo son válidas

Es tiempo de ir avanzando poco a poco hacia una sociedad en la que cada individuo cuente y tenga peso específico dentro de la misma. Y esto sólo es posible si cada individuo es capaz de juzgar con una visión crítica, y clara el entorno en que se encuentra. Esto sólo es posible bajo las bases de una educación completa, abierta y firme. Es hora de crear una sociedad de individuos de primera categoría

La sociedad que debemos crear es una sociedad de individuos de primera categoría, no de personal “apto” para la obediencia

Quizás ya es hora de iniciar las bases para poder rebatir todos los principios que descubrió Peter y que demuestran que hay algo en la cultura empresarial que sencillamente NO FUNCIONA

La era del cambio I. La sociedad sin prejuicios

No hace demasiado tiempo que nuestro pensamiento sobre el mundo físico estaba basado en teorías geocentristas. En aquella época una de las hipótesis más extendida era creer que el Sol giraba a nuestro alrededor.

Pasaron muchos siglos antes de que Copérnico, aquél polaco que en el siglo XVI propuso la primera teoría heliocentrista, manifestara que no éramos el centro y el origen del Universo, sino tan sólo un planeta más girando alrededor de su astro rey.

Si bien las cosas en sí mismas no habían cambiado, el cambio de concepto, el convertirse de la noche al día en un minúsculo eslabón, en una pequeñísima parte del total, y dejar de ser el protagonista de todo el tinglao, causó una verdadera conmoción.

Quizás nuestro cerebro sea un tanto egoísta, y nos pone a nosotros en primera persona,  como centro de nuestra existencia. Es un concepto básico, primitivo, si me lo permiten, cargado de razones fundamentales, porque no hay nada más básico y fundamental que la supervivencia.

O es más probable que nuestro cerebro funcione así, “de fábrica” y rellene esos vacíos de información, esas lagunas insondables que tenemos al albergar una cuestión sin resolver, esos espacios de dudas que surgen cuando “tenemos algo entre manos”, con el contenido que más nos favorece, ó quién sabe si con el que más nos aterra.

Pero aunque nos hemos alejado lo suficiente de la época de los taparrabos, y ya vestimos más elegantes, nuestro mundo sigue siendo egocentrista y prejuicioso… será que hay cosas que nunca cambian… yo, sencillamente, creo que no

Todo evoluciona.

Deberíamos avanzar hacia un pensamiento vacío de prejuicios, deberíamos reprogramar nuestro modo de pensar, sacudirnos los tabúes, las malas experiencias del pasado, las enseñanzas rancias y caminar con alforjas más ligeras.

Quizás si dejáramos de pensar bajo las pautas dadas por un modelo basado en hipótesis a las que nos aferramos como si fueran tablas de salvación ó cimientos de nuestros pasos, podríamos no ya ser peatones de la vida, sino corredores de fórmula 1. Quizás las hipótesis no sean el problema sino el modo en que nos agarramos a ellas.

Quizás si actuáramos como si no tuviéramos nada aprendido, sorprendiéndonos de los acontecimientos como si fuera la primera vez en la vida que los viésemos, quizás y sólo entonces, encontraríamos fórmulas nuevas para resolver problemas viejos.

Quizás si le diéramos una repensada a esas hipótesis de trabajo, y las echáramos al cubo de la basura para que no nos condicionaran, quizás y sólo entonces, nos daríamos cuenta de que las cosas no eran como pensábamos.

Bienvenido a un mundo nuevo en el que todo cabe. Podemos ser tan grandes como lo que queramos ser.

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