Archivo de la categoría: Reinvénta-T

Tiempo de soltar lastres

madurez

La madurez nos permite ser fuertes, elimina las debilidades propias de cuando somos vulnerables (en nuestra etapa infantil)

Se denomina evolución, crecimiento, desarrollo, madurez, etc… algo que no está al alcance de todo el mundo, sino de quienes decididamente tienen la voluntad de aprender, con cada paso, con cada experiencia, con cada evento de sus vidas, sea positivo o negativo, oiga.

La evolución requiere de voluntad, aunque esa voluntad sea a veces testaruda, y difícil de domar y tengamos la voluntad de buscar lo más pernicioso para uno mismo.

Somos seres llenos de esquemas mentales, que están fijados tozudamente en nuestras memorias para “ayudarnos” en la actuación del día a día. Son eficaces siempre y cuando no nos generen más problemas de los que tenemos, en estos casos, son un auténtico veneno si se han fijado, yo diría que enquistado, para darnos una dosis adicional de sufrimiento.

red-de-contenido

Un esquema mental no es otra cosa que un conjunto de información (emocional y no emocional) ordenada a la que se accede por asociación con un estímulo

Sí, somos así de complejos. A veces actuamos en contra de nosotros mismos. Y esos esquemas mentales, que fueron diseñados para aligerarnos la vida y para automatizar algunos procesos, a veces son un auténtico calvario, ya que nos llenan de sentimientos de tristeza, rabia o apatía.

Hoy hablamos de las relaciones humanas.

Aprendemos casi todo de tal forma que conseguimos automatizarlo. Sin embargo, en lo que respecta a las relaciones humanas, a veces lo que aprendemos son esquemas erróneos que luego repetimos sin cesar, una y otra vez, no sólo con las personas que los generaron sino con otras diferentes, pues son esquemas que generan un patrón habitual de conducta, una forma típica de comportarnos con el prójimo

estres

La actitud hostil es una de las más características de las personas resentidas

Las relaciones humanas, están guiadas por una conducta “de base”. Esta conducta de base, es la actitud que muestra la persona a la hora de interpretar a sus congéneres.  La actitud no sólo conlleva unos prejuicios (esquemas prefijados) sino que también conlleva unas emociones. De esta manera, podemos encontrar personas recelosas y con emociones de inquietud (miedo) a la hora de enfrentarse a nuevas relaciones. Otras, sin embargo, se muestran aparentemente con una actitud abierta y cordial, con emociones de calma y serenidad a la hora de enfrentarse a las relaciones humanas. Hay muchos más patrones de conducta, sólo es cuestión de analizar cuál es el que corresponde a cada uno.

También, por otro lado, disponemos de actitudes diferenciales con cada una de las personas con las que tratamos, según haya sido nuestra experiencia personal con cada una de ellas.

De esta manera, y poniendo un ejemplo extremo, una vez que se ha establecido la relación entre dos personas, es probable que, por el propio roce, se hayan creado “diferencias”. Estas diferencias, que no sólo pueden ser de opinión, sino de ofensa (intelectual o física), generan emociones (entremezcladas en los esquemas mentales), que se graban como el fuego y generan una mella en el intricado sistema emocional de las personas. Se genera lo que se denomina “resentimiento”.

el-resentimiento-una-bomba-de-tiempo

El resentimiento es una de las emociones más perniciosas que existen. Y más que una emoción, es un esquema mental, pues también almacena información sobre las personas: juicios de valor, suposiciones que se dan por ciertas, información añadida, etc. Todo ese esquema mental, que constituye el resentimiento, es como un cáncer en el sistema emocional, que, de forma perniciosa, también puede ir minando la salud física de las personas que lo padecen.

El resentimiento otorga de un poder de destrucción a la persona que lo provocó. Y es un poder de destrucción que no parte de esa persona, sino que parte de la persona que se siente resentida. Es parajódico!

fightingcouple2_thumb

Analizando fríamente las consecuencias del resentimiento, podríamos advertir, que aunque es una emoción natural y lícita, es increíblemente absurda. Poniendo un símil físico, podríamos decir que es como si el cielo, con una de sus granizadas, hubiese destruido parte del tejado de tu vivienda, y como consecuencia de ello, estás tan malhumorado que te pones a abrir la brecha un poco más, lanzando pedradas en tu propio tejado.

Sí, ya sé, ya sé, dirán Uds. que es muy difícil ir a quejarse a las nubes por la granizada que han soltado, pero, si lo piensan un poco, tampoco se puede uno quejar a quien nos hirió en el corazón. No se le puede pedir una indemnización monetaria, para arreglar la brecha sentimental de un desengaño, de una decepción, porque, en parte, la culpa no es sólo de quien realiza la ofensa, sino de quien otorga la confianza. Es una cosa de dos. Y en asuntos de dos, es difícil repartir tortas

La solución más fácil, entonces, es la de quejarse amargamente por el destrozo, llorar inconsolablemente (aunque sea sin lágrimas). Hay quien lo deja pasar, pero hay quien vuelve a sentirse decepcionado por una eternidad, convirtiéndose en un auténtico resentido, y convirtiendo su existencia en un calvario para sí mismo y para todos los que le rodean. Si lo razonamos un poco, esta solución, no es la solución correcta.

yoga

La solución correcta es dejar pasar la emoción de la ira cuanto antes, y ponerse manos a la obra con la reconstrucción. Suena fácil decirlo, pero no lo es, en absoluto, en la práctica. Luchar contra la emoción de la ira, del enfado, de la frustración requiere de algo muy básico, pero que no todo el mundo tiene, requiere de algo que se denomina “madurez”. No todos están dispuestos “a crecer” (no he dicho envejecer). No todos están dispuestos a cambiar los patrones básicos infantiles que nos permitían obtener lo que queríamos simplemente teniendo un berrinche, o poniéndonos tristes o de mal humor… La madurez requiere de darse cuenta de que el mundo de los adultos no funciona como el mundo de los niños, y requiere de la firme voluntad de echarse un pulso a uno mismo y ganar al niño malcriado que todos llevamos dentro!

Por ello, apliquemos el sencillo refrán de nuestras abuelas: las cosas hay que saber hacerlas bien, aunque cuesten un poco, porque si se hacen mal, se trabaja dos veces. Y es muy duro vivir con resentimiento, es como vivir con una mella en el corazón

Tolerancia a la frustración

 

Muchas veces me he preguntado cómo una persona puede llegar a padecer patologías tan severas como las que se describen en los manuales de Psicología.

Este verano me ha tocado ponerme al día en dos de las asignaturas hueso de la carrera: la Psicopatología y la Psicofarmacología.

De la segunda, que podríamos hablar en otro post, sólo saqué en claro algunas cosas:

  1. Que el equilibrio de los neurotransmisores es aún un área de estudio en el que no hay suficiente conocimiento
  2. Que la interacción mutua entre los neurotransmisores es tal que la modificación en los niveles de uno de ellos afecta a los niveles de los otros
  3. Que la producción de neurotransmisores y su utilización (consumo) son variables que dependen de la localización, y este es un factor importante a tener en cuenta y que hay muy poco descrito al respecto
  4. Que, en líneas generales, cuando el organismo consume, de forma creciente, de un determinado neurotransmisor (por las demandas de las situaciones y vivencias del individuo), puede llegarse a la situación de que, las demandas no son satisfechas por la capacidad de producción (oferta). Por ello, el organismo reacciona con una tendencia al alza, que ajusta, de forma momentánea, esa merma. Si la situación que provocó ese elevado consumo, que se supone, debe de ser pasajera, se mantiene en el tiempo, y a esto lo llamo yo, la inversión de la tendencia (lo que era “atípico” empieza a convertirse en “normal”), el organismo empieza a invertir también su funcionamiento “normal” y empieza a modificar su “forma natural” de generación del neurotransmisor. Y es aquí donde empiezan los problemas y las patologías

Pues bien, esto mismo, que es una visión microscópica de las causas del problema, se puede observar en una visión macroscópica, como consecuencias del mismo. La observación se realiza en la conducta.

La conducta es el indicador clave para observar si existe ó no existe patología.

Podríamos poner ejemplos cotidianos y cercanos, pero, esta vez, permítanme que les hable de una película que vi ayer, basada en hechos reales

El ejemplo

Trataba de un funcionario de la CIA que estaba siendo investigado por su propia organización, ya que se sospechaba que era un traidor y que había desvelado a los rusos secretos que habían causado las muertes de varias personas dentro de la organización.

El hombre era una máquina en su materia (seguridad en la protección de la información). Tenía la firme creencia de que la CIA adolecía de las medidas necesarias para garantizar la seguridad nacional.

Para satisfacer su necesidad de “destacar” y de “ser valorado” en su empresa, utilizaba “su talento técnico” (conocimiento experto), sin embargo, ésta no era la herramienta más adecuado para conseguir este propósito concreto (y esto ocurre en la mayoría de las organizaciones empresariales).

image3

Él observaba que compañeros con menor valía técnica eran ascendidos de forma inexorable gracias a otras capacidades, como la empatía, la adulación de los superiores, el sometimiento a las normas (por muy obsoletas que fueran)… y éstas eran prácticas que él se negaba rotundamente a utilizar.

Ideó un plan en el que pretendía demostrar “su valía”, “su enojo”, y “su razón”, (un 3 en 1), que consistía en demostrar, de forma práctica, que la CIA era una organización anticuada en sus protocolos de seguridad.

A este “esquema” mental arraigado, que implica un acto de delincuencia, no se llega de forma espontánea. El protagonista no era un espía desde sus inicios. Tampoco era una mala persona, desde sus inicios. El protagonista se convirtió en lo que llegó a ser, atravesando un largo camino.

a06_figura_01

Es un proceso que empieza por la generación de expectativas, seguido de un proceso de decepción y que transcurre debido al “aguante” pasivo/activo de la situación, es decir, debido al aguante de la reiteración de la situación.

Las consecuencias…

Este proceso desemboca en un síndrome de “indefensión aprendida”, que da lugar a todos los trastornos derivados de la “Depresión” y “Ansiedad”. Y que puede transcurrir , en su faceta más agresiva, con la ejecución de actos delictivos que implican una transgresión de una ley, es decir se adquiere lo que está descrito como un “Trastorno de la personalidad

Describamos un poco el proceso, con ejemplos:

  1. El cerebro empieza funcionando bien. El individuo tiene unas expectativas muy elevadas, que, al principio, se ven colmadas. Todo va bien, el protagonista se convierte en super agente en la CIA.
  2. El individuo genera una expectativa nueva. Espera un nuevo reconocimiento basándose en su capacidad, no en su poder de influencia. Y es aquí donde empieza a sentir la decepción, porque no se da cuenta de que, en la mayoría de las organizaciones, estas capacidades se quedan “cortas” a la hora de buscar un ascenso ó un reconocimiento
  3. La reacción inmediata es hacer algo para destacar, para sentirse valorado. Y es aquí donde la multiplicidad de opciones da cabida a la integración de conductas “poco saludables”. Algunos apagan su insatisfacción con la comida (se dan un atracón), otros con la bebida (se dan una borrachera), con los amigos (se marchan a “armarla”), con la pareja ó con lo que no es la pareja (satisfacción sexual, agresión en el entorno doméstico, etc), otros cometen pequeños hurtos, pequeños actos de transgresión, como es el caso del protagonista (empieza la delincuencia), etc, etc, etc … hasta que la “satisfacción” retorna y los niveles de autoestima se recuperan. Sabe que lo que ha hecho no está bien, pero un día es un día
  4. El individuo vuelve a sufrir porque espera cosas que no ocurren. Su “umbral de decepción” ha bajado unos peldaños y ahora es relativamente fácil que se encuentre con una nueva situación de desengaño, por lo que es fácil que vuelva a sentirse el malestar y vuelva a tener la necesidad de ponerle remedio.
  5. Para recuperar, otra vez, su nivel de equilibrio, el individuo repite lo que hizo en el punto 3. Lo único que esta vez, ya justifica su actuación y empieza a ver sus actos como “normales”. Aquí empieza su transformación cerebral (cambio en sus esquemas cognitivos). Sus esquemas mentales iniciales, sus ideas iniciales de lo que es bueno/malo empiezan a modificarse. La metamorfosis se ha iniciado

La inversión de la tendencia natural

El cuerpo humano es una máquina perfecta, nos avisa de cuándo las cosas no van bien y sabe reaccionar al respecto. Cuando una situación que era “atípica” se convierte en “típica”, las cosas empiezan a funcionar al revés de lo que funcionaban, y lo que antes era “bueno” empieza a ser malo, y lo que antes era “malo”, empieza a ser bueno.

Y esta es la base por la que terapias de repetición de estímulos son eficaces. La repetición hasta la saciedad de una consigna ha sido una técnica muy utilizada para el adiestramiento y lavado mental de las mentes jóvenes, sobre todo en regímenes políticos totalitarios. Algunas de estas técnicas, como por ejemplo, la creación de eslóganes impactantes:

  • “Vamos a echar a la casta”
  • “Son todos unos corruptos”
  • “La culpa la tiene Rajoy”

, se han venido utilizando por parte de grupos políticos minoritarios con la creencia firme y acertada de poder transformar los esquemas mentales de las personas. Sus objetivos tan sólo eran hacerse un hueco en el torso donde cuelgan las tetas del Estado, y sus técnicas, las descritas, han sido puestas en práctica con grandes dosis de habilidad y mínimas dosis de escrúpulos. Los destinatarios ó víctimas de las mismas: los jóvenes universitarios, mentes que son fácilmente manipulables, dispuestos a la movilización, porque esa es la edad propicia para la transgresión, la rebeldía y el replanteamiento de esquemas y normas (sociales)

04-12-16

¿Macabro? No. Yo diría que cada cual se busca las habichuelas dónde y cómo puede. Esto es la jungla. No me malinterpreten estas palabras, no lo justifico: yo nunca lo haría. Yo nunca me atrevería a hacer esto, y no por falta de coraje, sino porque aún conservo mis entretelas en su sitio. Además, hay muchas formas honestas de ganarse la vida

¿Irresponsable? Del todo. Con estas prácticas consiguen su objetivo a CP. Ya les tenemos con un bonito salario a costa del erario público, pero “pan para hoy, hambre para mañana”, los jóvenes siguen siendo jóvenes y seguirán replanteándose incluso aquello que “los amigos” intentan venderles. Un engaño basado en el “humo” no es sostenible

Reforzando la capacidad cognitiva

Pero vamos a lo que vamos… La creación de un individuo más completo y mejor formado es posible. Es decir, se puede aprender a no dejarse influir por las situaciones que nos rodean, por muy repetitivas que éstas sean. Se puede adquirir la capacidad de “tolerancia a la frustración”. Casi todo en la vida, se puede aprender.

Me dirán Uds, todos estamos expuestos al entorno, somos humanos… sí, completamente de acuerdo, pero, esto, que parece inevitable, se puede prevenir, por un lado (hacer que las cosas “nos resbalen”), y como digo, se puede aprender a atenuar (hacer que las cosas cambien, bien porque “se resuelven”, bien porque “se reinterpretan”, es decir, “se asumen”)

Vamos al origen del problema. Estamos en aquella tipología de casos en los que la patología se basa en las decepciones reiteradas ante las expectativas previas que se forma el individuo. Pues bien, este tipo de problema tiene un trasfondo común. Este trasfondo es una capacidad cognitiva y emocional que también se aprende, y que se inocula, mejor desde pequeños, y que se denomina “tolerancia a la frustración”.

Hay padres que enseñan a sus hijos a autorregularse, a auto-controlarse, cuando no obtienen aquello que desean. Hay padres que, a posta, generan situaciones de malestar en sus hijos para que vayan aprendiendo a controlarse. Quitarle el juguete mientras juegan y mirarles fijamente para infundirles tranquilidad, les enseña que las cosas, a veces, no son, ni serán, como uno las espera, y que, por ello, no tiene por qué caerse el mundo…

El autocontrol

El objetivo no es sólo evitar que lloren, conseguir que no pataleen, que no se enfurezcan, cuando están en situaciones de frustración, sino el objetivo es generar un individuo fuerte, capaz de autocontrolarse, capaz de tolerar los momentos en los que no consigue lo que desea, capaz de posponer las gratificaciones a momentos alejados del esfuerzo. Y las técnicas no son con una buena reprimenda, sino con técnicas cognitivas, enfocadas a la creación de patrones mentales: Lo que se denomina comúnmente, como “convencer”. El uso de consignas como:

  • “Todas las cosas tienen arreglo”
  • “Todo es relativo”
  • “Nada es tan importante”
  • “Relájate”
  • “Respira hondo”
  • “No pasa nada, porque en la mayoría de las ocasiones, NUNCA pasa nada”
  • “Vaya estúpido que soy, preocupándome de estas tonterías”
  • “Si no lo consigo hoy, mañana ya lo conseguiré”

 

, son argumentos válidos que deben ir aprendiendo y asimilando desde muy jóvenes. La forma de que aprendan, es la misma técnica expuesta anteriormente, con la reiteración. Es una actuación enfocada a la reestructuración cognitiva, es decir, a la modificación ó atenuación de esquemas mentales previamente fijados.

Imagen1

Estas prácticas son excelentes para formar personas templadas, capaces de obtener sus objetivos y de luchar por ellos, pero que, si no los obtienen a CP, no van a convertirse en “pirómanos” ó “boicoteadores” de su propia vida/ ó de la vida ajena (según quién sea el objeto de sus pensamientos irracionales)

Volvamos a nuestro ejemplo. Esta vez, el objetivo del protagonista era la propia organización a la que pertenecía, pero también se ensañaba consigo mismo. El protagonista era tremendamente estricto en cuanto a su comportamiento moral, lo que le llevaba, a veces, a transgredir la norma que asumía irracionalmente, por ejemplo, convirtiéndose en un auténtico maníaco-obsesivo del sexo, grabando vídeos pornográficos mientras se lo montaba con su mujer, y sin su conocimiento, ó visitando páginas pornográficas, que luego rechazaba. También se ensañaba contra sus subordinados, ya que el trato que recibían era tremendamente vejatorio.

Otras técnicas van dirigidas a la modificación de la conducta…

La capacidad de autorregulación, que permite incrementar los niveles de tolerancia a la frustración no se consigue únicamente con un buen adiestramiento paterno, también se logra con el pulido en la vida en sociedad, en el trabajo, en el roce con los amigos, en la familia.

Se denomina coloquialmente “poner límites” a la persona. A veces una buena bronca por parte de alguien cercano viene bien, ya que evita la actuación del afectado porque no es permitida socialmente. “Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar”. Las conductas de estas personas son “mantenidas” debido a que en su entorno se las permiten. Estas actuaciones consentidas en el seno familiar, por ejemplo, son dañinas para quien las comete. Po ejemplo, porque se generan individuos consentidos, mimados, “pagados de sí mismos”, que jamás han dado un palo al agua, porque en casa lo han tenido todo “de gratis”. Estas personas están echando un pulso constante a sus familiares, quienes transigen con tal de no ver a “su familiar querido” enojado. Son auténticos “jetas”, que se basan en ese afecto y en la debilidad emocional de las personas de su entorno para conseguir aquello que desean

87825064

Una persona que no es consciente de sus límites tiene el peligro de que no es consciente de que sus actos también debe medirlos. Y de que sus actuaciones, por mucha libertad que se tenga, tienen una limitación: dada por la norma, escrita ó aprendida, intuida ó manifiesta.

Personas que no tienen ese roce, ese barniz son más vulnerables a padecer trastornos derivados de este déficit.

Son personas, que poco a poco, y en la medida en que van incrementando sus niveles de frustración, podrían llegar a hacer cualquier cosa, bien en contra de ellas mismas, bien en contra del resto de la sociedad. Y esto es posible porque sus esquemas mentales se habrán ido modificando hasta tal punto que se terminarán por reajustar dando cabida a cualquier tipo de conducta, por muy deleznable que sea, que les proporcione, ese nivel mínimo de bienestar que ellos, como enfermos mentales, necesitan.

Y hay otras técnicas que van dirigidas a la resolución de la tarea, y a con qué estrategias se afronta el problema

La otra forma de conseguir controlar la situación es con técnicas de afrontamiento enfocadas en la tarea. El conseguir lograr los objetivos, a través de la resolución de conflictos, utilizando técnicas y actuaciones saludables es la mejor manera de evitar males mayores.

El problema se afronta mejor con una actitud positiva

Muchas veces nos dejamos arrastrar por la cuantía de los problemas. Es una sensación que puede sumir a una persona en la más profunda de las desesperaciones, pues se ve desbordada por la magnitud de los problemas y por el número de ellos.

La mejor técnica de abordar este tipo de situaciones es la técnica del “divide y vencerás”. Todos los problemas pueden ser subdivididos en otros más pequeños. Todo problema pequeño es más fácil de resolver

 

check-list

A esto hay que añadir una técnica de “ordenación de los problemas”, y clasificación pro prioridades.

Lo importante es tener bien claro cuál es el problema real, y en cuáles se subdivide, para ir atajando uno a uno todos los problemas

Llevar un orden en la resolución de los problemas tiene la ventaja de que puedes ir tachándolos de la lista de problemas, esto nos lleva a la siguiente técnica:

Lo que está resuelto, resuelto está

Muchas veces los problemas se perciben más grandes de lo que parece porque no se acaba de cerrar bien los subproblemas

La forma de cerrar bien los subproblemas (para no tener que volver a ellos) es primero: ser conscientes de que existía ese problema, y segundo, ser consecuente con la decisión tomada. Cualquier atisbo de inseguridad, nos llevará a retomar los problemas una y otra vez.

Hay que estar seguro de los pasos que se dan. Si no se está seguro, hay que volver a revisar los pasos, pero sólo una vez más. Y una vez revisado, dar el tema por zanjado.

 

El problema es un problema global, es un problema de todos

El enfoque es el de identificarse dentro de un colectivo. Todos los problemas se llevan mejor si se tiene a muchas cabezas pensantes en tu entorno. No sólo cambia tu nivel de percepción de recursos, sino también cambia el ámbito en el que está encuadrado el problema (no es tú problema, es “el problema”).

Es mucho mejor actuar en provecho de todos, aunque se consigan objetivos de menor alcance, y de menor ambición, que el ser consciente de que las actuaciones van en detrimento de alguna de las partes, y esto es mejor que el ser consciente de que las actuaciones van en contra de la misma persona que las comete

 amigos

La Autoobservación

Por último, y para cerrar este abanico de estrategias, cuando el individuo de malea, porque sus esquemas mentales se han transformado, pasando a justificar su conducta aberrante por algún tipo de interés personal, se hace necesario volver a los esquemas “intuidos”, basados en una moral natural, no aprendida.

Esta moral es la que todos tenemos “de fábrica”, la que pueden tener sabiamente los niños, que aún no han sido maleados por normas sociales, ó convivenciales artificiales. Estoy hablando de un tipo de conocimiento del dominio moral, que va a las raíces más profundas del concepto del bien/mal.

Para volver a esa moral natural, es imprescindible la soledad, la reflexión, la observación de los que lo hacen bien (los niños), la autoobservación objetiva y la crítica interna.

images

Sólo en manos de la propia conciencia, el individuo puede recuperar aquella moral y aquél comportamiento que es sano “de fábrica”

Feliz Navidad y Próspero Año 2015

FelizNavidad2014

Manual para Navegantes del s. XXI (parte 2ª: AMOR)

Ya disponible, en AMAZON

http://bit.ly/1qnyMlU

 

 

corazon

Juegos de Ingenio. Volumen 2

 

 

http://www.amazon.com/dp/B00JH2YWFQ

A %d blogueros les gusta esto: