Archivo del sitio

Al César lo que es del César

maxresdefault

Un día de éstos… en algún lugar de éstos.

Compañero, compañero, han salido a la calle!!

¿Quién ha salido? – dijo despacio el comandante Flipi y compañero en jefe

Han venido con la artillería pesada. Han traído, hasta la cabra!!

¿Hasta la cabra, dices? Eso ya son palabras mayores!

Los Febreros siempre fueron locos en este multipaís, multicolor… pues anda que los Marzos, con la llovizna incipiente de la primavera, pues no se quedaban atrás los Abriles, no, con ese olor a azahar que toco lo enardecía…

¿Pero, qué ha pasado, comandante Apretón, a ver cuéntame, camarada?

Este Febrero, en un día cualquiera del que no quiero acordarme, salieron a la calle, dando ostias a diestro y siniestro. Hordas de legionarios al grito de “Viva la España que nos parió”, salieron para imponer una nueva ley. La Ley de la legio séptima romana, de dar al “César lo que es del César”. Vienen cargados de tomos voluminosos de Leyes, de esas que se suelen estudiar en una carrera llamada… Derecho!!

Ay, ay, no me menciones eso. Que si me lo mencionas me entra el sarpullido y empiezo a escuchar pajaritos

Antaño, ¿se acuerda, mi comandante? había unos hombres uniformados que se hacían llamar Policías. Solían ser corpulentos, y bien plantados, no les tosían por miedo a que en uno de esos estornudos contagiosos, les diesen un cabezazo sin querer.

En aquella época en la que la instrucción consistía en un número considerable de horas de gimnasia, por las que los músculos quedaban inflados y vigorizados (y qué músculos!), los Policías hacían gala de un cuerpo escultural. ¡Pobrecitos ellos, cuánta pena, por Dios!

Sus abdominales de acero, trabajados finamente, eran capaces de imponerse a cualquier malhechor (malhecho es un jorobado), y a cualquier dama (por no decir reina… del ajedrez ó del mambo, según!).

Actualmente las pruebas de acceso, – lo sabe, mi comandante – desechan a aquellos que se cultivan mucho. “NO. NO más musculitos” – rezaba la última convocatoria a oposiciones al cuerpo de Policías. A esos que han sufrido en sus carnes, ni catarlos, son bichos raros, escasean cada vez más y están en peligro de extinción. En su lugar, la nueva orden impone lucir michelín, y si es michelón, mucho mejor.

Nada de cuerpos esmerados, noooooooo, que hacer ejercicio, cansa, y los hombres vienen cansados y no valen para el trabajo. Se prefieren así, por aquello de realizar la persecución en igualdad de condiciones, tipos con hueso, grasa y pellejo. Así la igualdad entre maleante y policía será propicia a una captura igualitaria.

No sé si se acordará que en aquella época, los reclutas eran complicados de encontrar. Sólo algunos daban la talla. En la época actual, las condiciones son mejores. Hay mil candidatos, y a cada cual mejor, porque se superan cada vez más en las condiciones para pasar el test con muy buena puntuación y la nota de corte no es nada baja, ehh, no se crea!! Una de las preguntas clave es la de “Nº de horas que ves TV al día”. Los hay recatados, que se cortan un poco en la respuesta, pero la mayoría apuesta por la sinceridad absoluta y ya no hay reparos para confesar la verdad. Y aquí quien no se sepa el nombre del último integrante de GH no pasa.

Pues bien, si es así no podremos con ellos- reflexionaba el camarada comandante. La última delegación de “combatientes por España” aniquilará con creces a los nuestros, camarada Apretón.

Y qué haremos, comandante Flipi?

Pues nada, siempre podemos intentar una salida honrosa. Llama a Descansa.

¿A Descansa? ¿No hay otra manera?

No, No hay otra manera. Llama a Descansa y dile que traiga al bebé

 

El alcalde de Palafolls prohibe la procesión de legionarios porque “son de extrema derecha”

Protegido: CHINA SE UNE A RUSIA, ORDENA AL EJÉRCITO PREPARARSE PARA LA TERCERA GUERRA MUNDIAL | LA HORA DEL DESPERTAR

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

A %d blogueros les gusta esto: